consejos-cuidado-cabelloPara mantener una cabellera sana y vigorosa es indispensable mantener el equilibrio hidro-lipídico (es decir, entre el agua y la grasa). Cuando este equilibrio se pierde, ya sea por exceso o déficit en los porcentajes de los elementos de la ecuación mencionada, se produce una alteración en el crecimiento del cabello. Por dicha razón se debe lavar el cuero cabelludo con un shampoo adecuado según el tipo de cabello, de acuerdo a la hidratación necesaria y manteniendo un PH ligeramente ácido. Hay que estar bien informados sobre los productos químicos que se utilizan masivamente, que se adquieren en comercios del ramo, droguerías o aún en supermercados, ya que una cantidad demasiado grande de ellos son relativamente agresivos y atentan contra la salud del bulbo piloso.

 

De acuerdo al tipo de cabello,
proponemos las siguientes recomendaciones:

(1). cabellos sanos
Se debe lavar el cuero cabelludo con agua templada, utilizando un shampoo ligeramente ácido (PH alrededor de 5; sólo ciertos shampus especifican el PH, así que a estar atentos), del tipo de uso frecuente, y luego se enjuaga adecuadamente, sin dejar restos de shampoo en el cabello. En aquellos casos de personas con cabello ligeramente reseco o algo enredado, se debe aplicar de vez en cuando un champú hidratante.

(2). cabellos dañados y/o delicados
Primero se debe lavar el cuero cabelludo con agua templada, utilizando shampoo ácido, luego se deja accionar por unos minutos para que la última enjabonada sea más efectiva, ayudando a cerrar las cutículas del cabello. Luego se enjuaga a fondo para no dejar residuos utilizando agua templada. El agua caliente abre las cutículas del cabello, apareciendo con un tono mate y con sus hebras enredadas. Se debe secar el exceso de agua con una toalla y luego aplicar una solución líquida que tenga un reparador intensivo rico en keratina y vitamina B6 empapando todo el cabello sobre todo las puntas y medio. Finalmente se enjuaga a fondo para no dejar residuos, aplicando un reparador con protección y nutrientes.

(3). Cabellos teñidos
Se debe lavar con un shampoo con capacidad ácida e hidratante. Al final se deja actuar unos minutos la última enjabonada para lograr un mayor efecto, ya que este procedimiento ayuda a cerrar las cutículas del cabello, evitando en los casos de cabellos teñidos que no se pierdan las partículas de color obteniendo un color más uniforme y con más brillo. Enjuagar a fondo para no dejar residuos y utilizar el agua templada, ya que el agua caliente abre las cutículas del cabello y lo deja más mate y enredado. Además, especialmente en el caso de las mujeres, hay que aplicar un hidratante o acondicionador y secar.


(4). Cabellos grasos
cabellos-delicadosUn cabello con seborrea acontece a raíz de un cuero cabelludo donde las glándulas sebáceas segregan más grasa (sebo) de lo normal. En estos casos, tanto el aspecto del cuero cabelludo y las zonas de la piel vecinas (frente y cara) provoca lo que se conoce como cutis graso y al cabo de 2 días del último lavado la raíz del cabello estará graso... En estos casos, se debe lavar el cuero cabelludo graso cuando se constate evidente gratitud y no antes, con un shampoo específico, que tenga acción reguladora del sebo capilar, utilizando agua templada, evitando friccionar enérgicamente. Finalmente, se deja por unos minutos los cabellos enjabonados, para darle tiempo suficiente que los principios activos del shampoo puedan ser absorbidos por las estructuras propias del cuero. Luego se debe enjuagar a fondo. Se debe advertir que el exceso de lavados sin necesidad, paradójicamente puede causar un exceso de secreción del sebo (grasa), aumentando el fenómeno seborreico. Si este proceso se desencadena, las glándulas sebáceas podrían acostumbrase a producir más sebo de lo habitual y ésa alteración glandular se convertiría en un círculo vicioso de difícil solución.

(5). Cabellos con eccema seco o caspa
Lavar con un shampoo específico que tenga indicación para casos de caspa, eccema de cuero cabelludo, según el caso y dejar actuar la última enjabonada unos minutos para que sea absorbido por la piel. Se debe recordar que la utilización de agua templada es para no irritar el cuero cabelludo, tratando de no friccionar excesivamente. Siempre hay que tener en cuenta la sensibilidad del cuero cabelludo, ya que pueden ocasionarse microtraumatismos que pasan desapercibidos, generando más prurito y eccema. Hay que evitar el rascado, porque la acción de las uñas sobre los cabellos, puede provocar una infección importante del cuero cabelludo. Más aún, hay que advertir que algunos cepillos para el pelo tienen dientes muy rígidos, pudiendo durante el cepillado lesionar el cuero cabelludo produciendo descamaciones e infecciones consecutivas. La acción del enjuague es muy importante. Se debe enjuagar en forma exhaustiva para no dejar residuos que puedan ocasionar prurito e irritación por rascado posterior. Recién cuando los cabellos son consistentes a la palpación entre los dedos, significa que ya se encuentran limpios y sin residuos.

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